TEST DE INHIBICIÓN MOTORA (T.I.M.)

Publicada: el 28 de Diciembre del 2015

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El Test de Inhibición Motora (TIM) consiste en una prueba que se realiza de una forma senc

El Test de Inhibición Motora (TIM) consiste en una prueba que se realiza de una forma sencilla, rápida y fácil que nos permite descartar un origen postural como causa o agravante de los síntomas que, de forma repetitiva presenta el paciente. No es raro encontrar la repetición de la misma patología en una misma persona: la misma tendinitis, la misma tortícolis o el mismo lumbago, por ejemplo, pueden hacerse recurrentes incluso, tras haber realizado un buen tratamiento de medicina manual.

Este test se fundamenta en la existencia de unos bucles de inhibición motora que alteran la orden motora voluntaria de los músculos fásicos.

Inicialmente fue descrito por Patrick Guillaume y por el profesor Louis Nahmani. Encontramos referencias a este test en las obras de Pierre Marie Gogey, Bernard Weeber y del profesor B Bricot. Ha sido descrito de forma muy práctica por el profesor Hatesse en el Master de Medicina Manual y Osteopatia que he tenido el honor de realizar en el Hospital Hotel de Dieu en Paris, con la cátedra del Dr. Maigne.

Este test nos permite localizar de forma rápida la o las alteraciones posturales permitiéndonos aconsejar al paciente sobre el beneficio de llevar un apoyo podal, unas lentes oculares, o la idoneidad de realizar una visita al dentista y/o examinar la oclusión dental.

¿Cómo se realiza el Test de Inhibición Motora?

Se utilizan los músculos extensores del carpo, que son músculos fásicos potentes. Utilizamos la mano derecha en caso de las personas diestras y la izquierda en caso de las personas zurdas.

El paciente está sentado o de pie, con la cabeza y la mirada recta, mirando al frente. Los dientes no deben estar apretados. Se le dice al paciente que extienda el brazo con la muñeca en extensión.

El examinador se coloca delante del paciente y sujeta el antebrazo del paciente con una mano, mientras que con la otra ejerce una tracción contrarresistencia y una tracción continua en el dorso de la mano del paciente para alinear el antebrazo.

Normalmente, el paciente ejerce una buena resistencia ante esta flexión forzada y la muñeca se sigue manteniendo en extensión.

En el caso de que encontremos un déficit, intentaremos recuperar esta fuerza muscular ayudando a los distintos captores: podal, visual y dentario o masticador

Existen 3 secuencias para el examen clínico: Tiempo podal, tiempo visual y tiempo masticador.

1- TIEMPO PODAL



El paciente está de pie, sobre el suelo, descalzo. Procedemos a realizar el test en esta posición. (El suelo debe ser liso)

En un segundo tiempo, haremos de nuevo el test, esta vez con el paciente sentado. De esta manera suprimimos el apoyo podal.

Si encontramos una entrada podal positiva, es decir, si el test es positivo, observaremos los siguientes hechos:

Primer tiempo, posición de pie. Encontramos un déficit en los extensores del carpo al realizar la maniobra. En este caso, la persona no tiene fuerza para mantener la mano en extensión.

Segundo tiempo, posición sentado. Encontramos una mejoría en el déficit de la fuerza de la muñeca. En este tiempo, al encontrarse el paciente sentado, eliminamos la información de los pies.

Tercer tiempo, posición de pie con colocación de microrelieves. Al colocar estos microrelieves en las plantas de los pies, se modifica la gestión de la postura vertical con lo que la persona recupera totalmente la fuerza de los músculos del carpo.

2- TIEMPO VISUAL



El paciente está sentado sin tocar el suelo.

Se le pide al paciente que mire hacia un punto luminoso situado a 4 o 5 metros delante de él. El punto luminoso está situado a la altura de los ojos con el fin de evitar que el paciente gire la cabeza o la mirada. Se le pide que extienda el brazo y la muñeca y que se oponga a la flexión del carpo.

Si el paciente no tiene fuerza para oponerse a la flexión, el test es positivo. Repetimos la prueba con los ojos cerrado y observamos cómo el paciente recupera la fuerza.

La conclusión es que existe una entrada óculo motora que está influyendo negativamente en la postura. Si el paciente lleva gafas, debemos realizar el test con las lentes correctoras. Este test podemos utilizarlo también para saber si las gafas están bien adaptadas.

3- TIEMPO MASTICADOR



El paciente está sentado, ojos cerrados, los pies no están en contacto con el suelo (así eliminamos las entradas podales y visuales). Se le pide al paciente que resista a la flexión de la muñeca. En un primer tiempo se realiza el test indicando a la persona que no haya contacto entre los dientes del maxilar superior e inferior. Lo esperado en este caso, es que la persona pueda oponerse fácilmente a la flexión.

En un segundo tiempo, se vuelve a realizar la prueba, pero esta vez apretando los dientes unos con otros. Si el test es positivo, se vuelve a hacer, pero esta vez intercalando un dispositivo entre las arcadas dentarias, evitando con ello, que los dientes estén en contacto. Si el TIM que anteriormente estaba perturbado se normaliza, estamos en presencia de una perturbación dentaria o de una patología de la articulación temporo-mandibular.

illa, rápida y fácil que nos permite descartar un origen postural como causa o agravante de los síntomas que, de forma repetitiva presenta el paciente. No es raro encontrar la repetición de la misma patología en una misma persona: la misma tendinitis, la misma tortícolis o el mismo lumbago, por ejemplo, pueden hacerse recurrentes incluso, tras haber realizado un buen tratamiento de medicina manual.

Este test se fundamenta en la existencia de unos bucles de inhibición motora que alteran la orden motora voluntaria de los músculos fásicos. Inicialmente fue descrito por Patrick Guillaume y por el profesor Louis Nahmani.

Encontramos referencias a este test en las obras de Pierre Marie Gogey, Bernard Weeber y del profesor B Bricot. Ha sido descrito de forma muy práctica por el profesor Hatesse en el Master de Medicina Manual y Osteopatia que he tenido el honor de realizar en el Hospital Hotel de Dieu en Paris, con la cátedra del Dr. Maigne. Este test nos permite localizar de forma rápida la o las alteraciones posturales permitiéndonos aconsejar al paciente sobre el beneficio de llevar un apoyo podal, unas lentes oculares, o la idoneidad de realizar una visita al dentista y/o examinar la oclusión dental.

 

¿Cómo se realiza el Test de Inhibición Motora?

Se utilizan los músculos extensores del carpo, que son músculos fásicos potentes.

Utilizamos la mano derecha en caso de las personas diestras y la izquierda en caso de las personas zurdas.

El paciente está sentado o de pie, con la cabeza y la mirada recta, mirando al frente. Los dientes no deben estar apretados.

Se le dice al paciente que extienda el brazo con la muñeca en extensión.

El examinador se coloca delante del paciente y sujeta el antebrazo del paciente con una mano, mientras que con la otra ejerce una tracción contrarresistencia y una tracción continua en el dorso de la mano del paciente para alinear el antebrazo. Normalmente, el paciente ejerce una buena resistencia ante esta flexión forzada y la muñeca se sigue manteniendo en extensión. En el caso de que encontremos un déficit, intentaremos recuperar esta fuerza muscular ayudando a los distintos captores: podal, visual y dentario o masticador Existen 3 secuencias para el examen clínico: Tiempo podal, tiempo visual y tiempo masticador.